jueves, 25 de diciembre de 2008

Anatomía de la (feliz) melancolía

Diciembre es un extraño mes porque al tiempo que todo mundo te desea feliz navidad el fin de año nos pone melancólicos, memoriosos y en más de una ocasión hasta irritables. Dada esa extraña sensación de experimentar dos opuestos (como cuando hay frío pero también sol y uno se pone –inútilmente- al sol para contrarrestar el frío), quisiera hablar de una banda cuyo disco me llegó este 24 con precisión poética (no estaba planeado, ya saben que el correo puede arruinar la entrega de un regalo, como darle un nuevo sentido), de parte de mi amiga Elisa Corona.


En Elisa Corona Aguilar tengo a una suerte de gemela lejana, pues compartimos cuatro pasiones: el ensayo (su libro Amigo o enemigo, es una delicia, se los juro, lo recibí ayer y hoy ya lo he terminado), la literatura infantil (escribió un maravilloso texto sobre Harry Potter y Willy Wonka para la antología El hacha puesta en la raíz, cuyo boleto de participación me costó a mí apenas dos páginas), 31 minutos y la música: Elisa es cantante y guitarrista de la banda Feliz Azul.


“El nombre”, explican en su myspace, “surgió de una pregunta simple con una respuesta complicada: si su música comienza a sonar melancólica, triste, a veces oscura, ¿cómo es que siempre están felices?” A lo que el grupo responde: “El nombre suena a una felicitación a medias, suena a carita feliz pero sin color amarillo, suena al color más trillado de los malos poemas pero con un timbre de ironía, suena como desearle a alguien ¡Feliz Melancolía!”


La banda está conformada por Maribel Rodríguez en la voz y piano, Elisa Corona, en la voz y guitarra, Pablo Portillo, en el bajo y Jorge Fernández en la batería.


¿A qué suenan? No lo sé, soy malo para dar referencias. Es como querer presentarles a un amigo diciéndoles: Vean cómo se parece a Jack Black. No obstante, la banda ha admitido: “Feliz Azul -nos han dicho- suena a Cranes, a Goldfrapp, a Fiona Apple. Pero les juramos: no fue culpa nuestra”.


Pero ¿por qué mejor no le echan una oída a “Waves in the sand”?





¿Buenos, no? Y tomando en cuenta que soy un “pirata sentimental”, me di a la tarea de subir los demás tracks al Rapidshare para que cualquiera pueda descargar la música de Feliz Azul, picando en este link.


DESCARGAR FELIZ AZUL


Yo, ateo sentimental, en lugar de Feliz Navidad, les deseo Feliz melancolía.

1 comentario:

Rodrigo Solís dijo...

Oh, sí, un gran disco. Recuerdo que el año pasado me lo envío mi querida Elisa. Con dedicatoria y toda la cosa. Cuando se vuelvan famosos le podré mostrar el disco a mis nietos y presumirles que la vocalista es mi amiga.